La Panera de los Tesoros: descubriendo la magia de los objetos

RODDES

Desde incluso antes de su nacimiento los niños tienen la necesidad de aprender, nutrirse del exterior, explorar, manipular, conocer, crecer y madurar.

Nuestro deber como padres o educadores es estar atentos a las necesidades de nuestros niños y acompañarlos en sus aprendizajes. Observarlos, prestar atención a lo qué hacen, a cómo lo hacen y a por qué lo hacen. Ofrecerles situaciones que les ayuden a crecer en un entorno potencialmente rico en estímulos.

Debemos proporcionarles materiales que les permitan ir más allá, materiales que les obliguen a experimentar, descubrir, combinar, buscar soluciones, manipular, observar, construir…

¿Os habéis dado cuenta de que a menudo nuestros niños prefieren jugar con objetos cotidianos que encuentran por casa como llaves, botellas, cajas vacías… frente a los convencionales juguetes que insistimos en comprarles?

La mayoría de juguetes que encontramos hoy en día en el mercado tienen una finalidad muy concreta que los niños no tardan en dominar y aburrir.

Hoy os queremos presentar una propuesta muy interesante para los más peques de la casa, LA PANERA DE LOS TESOROS, una actividad que les ofrecerá una gran variedad de estímulos y experiencias para sus cinco sentidos.

¿Qué es?

 

La Panera de los Tesoros es un juego de exploración adecuado para niños entre 6 y 12 meses. Consiste en ofrecer a los niños una cesta con materiales u objetos cotidianos que les proporcionarán una gran variedad de estímulos y experiencias a los cinco sentidos.

Para poder llevar a cabo esta actividad, es necesario que los niños tengan la capacidad de mantenerse sentados en el suelo sin ayuda para empezar a jugar. Normalmente, a partir de los 12, las necesidades de su desarrollo evolutivo y madurativo cambian y la Panera se puede ir transformando en una propuesta de juego heurístico, del cual hablaremos más adelante en otro post.

¿Cómo funciona?

 

Los objetos de la Panera son auténticas herramientas de aprendizaje, aunque muchos son utensilios domésticos habituales o materiales de la naturaleza sin ninguna finalidad concreta, poseen una riqueza sensorial extraordinaria.

El propósito de esta colección de objetos es despertar al máximo los sentidos:

  • Tacto: forma, textura, peso y temperatura a través del descubrimiento de la mano
  • Olor: variedad de olores
  • Gusto: hay que velar para que haya una variedad de frutas
  • Oído: el sonido, la percusión, la fricción, el crujido y la ausencia de sonido o silencio
  • Vista: color, tamaño, forma, luminosidad, brillo

La duración de la actividad puede ser variable, pero lo ideal es que cada sesión sea de entre 15 y 25 minutos.

Debemos buscar un rincón tranquilo donde puedan jugar cómodamente un máximo de 3 niños por cesta.

Deben estar sentados alrededor de la Panera para que puedan acceder fácilmente a los objetos de la cesta sin riesgo de desequilibrarse.

Es importante evitar interferencias y favorecer siempre la libre exploración, manipulación, concentración y atención de los niños.

 

¿Cómo se organiza?

 

Los objetos se escogen uno a uno según sus cualidades: madera, metal, tela, papel, piedra, piel, algodón, lana, corcho ……y se ponen en una cesta dura de mimbre de unos 40 cm de diámetro y 8 de altura.

Es importante que la cesta sea sólida, plana y estable para que los niños puedan apoyarse sin que se volque.

El surtido idóneo para una cesta son entre 40-50 objetos.

La selección de los materiales debe seguir objetivos creativos y renovadores, observando, pensando y planeando la recopilación más equilibrada y estimulante.

PORTADA

Algunos de los objetos que podemos poner en la cesta son:

 

  • OBJETOS NATURALES: Limón, naranja, manzana, esponja natural, plumas grandes, corteza de árbol, hueso de aguacate, bolsitas de tela con hierbas aromáticas, piñas, piedras, cáscaras de coco, calabazas secas, huesos grandes de fruta (melocotón, aguacate …), esponja natural, conchas y caracolas…

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  • OBJETOS DE MATERIALES DIVERSOS: peines, ovillos de lana, cepillo de madera para las uñas, cepillo de dientes, brocha de afeitar, pinceles, brocha de maquillaje, tapones de corcho, tapón de baño con cadena, canicas grandes, botes de mermelada, espejos pequeños, botellas de perfume, pomo de armario, lágrimas de lámpara, collares de bolas…

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  • OBJETOS DE MADERA: cajas de diferentes tamaños, panderetas con aro de madera, castañuelas, colgador de ropa, anillas de cortina, argolla de servilleta, cuchara, espátula, sonajeros, botones de colores, cubos-dados-cilindros, pinza de tender, cucharones, cepillos, mano de mortero, platos …

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  • OBJETOS DE METAL: cucharas, trozos de cadena, moldes de pastel, bola para poner el té, cajitas de metal, cucharas, batidor de huevos, moldes de pastelería, embudos, silbato, colador, campanillas, cascabeles, juego de llaves …

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  • OBJETOS DE PIEL, GOMA, ROPA, PAPEL Y CARTÓN: pelotas de tenis, monederos, cintas de raso, cremalleras, tubos de cartón, ovillos de lana, borlas, sacos, bolsas aromáticas, papel de lija, papel de celofán, post-its, bobinas de hilo, tela de saco…

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  • OBJETOS DE PAPEL Y CARTÓN: libretas, tubos de cartón, cajas de cartón, muñecos de trapo…

 

Al principio los niños cogen los objetos que tienen cerca y que les son atractivos. Los tocan y disfrutan de la sensación que les produce el contacto y la manipulación. Más adelante su interés y su curiosidad creciente los hacen más capaces de elegir un objeto u otro, según les atraen por alguna cualidad, ya sea el sonido que produce cuando lo cogen, por el color, el tamaño…

Es importante limitar la presencia de objetos de plástica en la cesta pues no aporta mucha más información que la forma y el color.

Podéis añadir cualquier otro objeto que no sea un juguete y no resulte peligroso para el niño, intentad que esté compensado y haya variedad (ni demasiado objetos de madera, ni demasiados de metal…)

Hay que tener en cuenta que la propuesta de la Panera de los Tesoros está compuesta por materiales que no son juguetes, por lo que siempre debe estar sujeto a la responsabilidad de los adultos de la familia para valorar la idoneidad de estos materiales en función del desarrollo de cada niño.

Lo primero que harán los niños cuando cojan un objetos será llevárselo a la boca ya que ésta es su primera vía de conocimiento y exploración, por lo que debemos mantener limpios los objetos y vigilar que no se rompan con facilidad o que no haya riesgo de asfixia cuando se los pongan en la boca.

 

Beneficios:

Son muchos los beneficios de esta completa actividad:

Para el niño:

Favorece la capacidad de concentración, de utilización de las manos e implicación de todo el cuerpo, la capacidad de escoger entre objetos, la capacidad de exploración, libertad y autonomía, la estructuración del pensamiento, actuar siguiendo propio ritmo, el placer de la sorpresa …

 Para el grupo:

Permite un ambiente calmado que favorece la concentración y la acción, el desarrollo de las primeras comunicaciones con iguales (miradas, sonidos pre-verbales, compartir, intercambiar … ). Aprender y saber de su entorno.

Para nosotros:

Favorece la observación tranquila de las acciones de los niños(sin intervención), posibilitando un mejor conocimiento de cada niño y de su ritmo, potencia la creatividad en la selección de materiales, aprendizaje junto a los niños …

 

Algunos consejos:

Debemos crear un clima adecuado para la presentación de la cesta, un ambiente de entusiasmo, expectación y misterio. Está comprobado que los momentos previos a la actividad determinarán la motivación de los niños.

Una vez hayamos enseñado la Panera, no podemos participar en la actividad. No debemos intervenir en las acciones que realicen los niños, simplemente debemos observar sus preferencias, intereses y su evolución.

Debemos estar presentes como punto de referencia (nuestra presencia favorecerá y estimulará que los niños se concentren en la exploración, les dará seguridad, y potenciará que continúe la experimentación).

Esta predisposición favorecerá la estimulación y la concentración de los niños en la exploración de los objetos de la Panera. Una simple mirada o una sonrisa será suficiente para que los niños entren en contacto con nosotros transmitiéndoles así seguridad y se sentirán atraídos por la variedad de los objetos y sus formas, colores…

Es importante que todos los objetos se puedan lavar y debemos revisar que todos estén en buen estado e ir renovando los que se estropeen.

Debemos renovarlos con cierta frecuencia, la presencia demasiado prolongada de un mismo objeto no estimula el interés de los niños ni satisface su curiosidad de exploración.

Es importante renovar sólo unos cuantos objetos periodicamente. Los objetos antiguos servirán de referencia para los niños y los nuevos serán el estímulo que les hará mantenerse activos, creativos y motivados.

Es necesario observar cuales son las preferencias, procesos, actividades y actitudes de los niños con cada objeto para saber qué criterio debemos seguir para la renovación del material.

La Panera no debe contener juguetes comerciales ni objetos de plástico. Lo principal es ofrecer a los niños todo tipo de materiales naturales y proporcionarles la gama más amplia posible de experiencias sensoriales.

Si os ha gustado la propuesta y deseáis saber más sobre La Panera de los Tesoros y su magia podéis leer: Descubrir jugando, de Tere Majem y Pepa Òdena.

Así que ya sabéis, animaros a experimentar, jugar, crear, descubrir en familia e ir llenando la cesta con los pequeños tesoros de vuestra vida cotidiana.

¡Esperamos que disfrutéis de esta maravillosa y sorprendente actividad!

 

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